Caminar, trotar o desplazarse puede recibir ahora un soporte tecnológico que se ajusta automáticamente a las necesidades de cada persona. Los nuevos exoesqueletos inteligentes emplean inteligencia artificial y sensores para interpretar los movimientos del usuario y modificar en tiempo real la asistencia que proporcionan.
TransitX S1 Pro y TransitX S1 reúnen estas capacidades en una tecnología que integra inteligencia artificial, robótica y asistencia inteligente, con el objetivo de ofrecer mayor movilidad, autonomía y bienestar, señala Carolina San Joy Lao, gerente comercial de Quality Products.
El funcionamiento parte de KineticSync Technology, una plataforma que interpreta de forma permanente el movimiento del usuario y las características del entorno. Mediante esta herramienta, el equipo reconoce la intención de movimiento, la fuerza y la postura, y adapta el nivel de asistencia en menos de 0,05 segundos.
El apoyo físico se complementa con AgileDrive Technology, que utiliza dos motores de alta densidad energética y sensores multimodales instalados en motores y articulaciones. De acuerdo con sus características, el sistema puede reducir hasta en 30 % el esfuerzo físico durante el desplazamiento y alcanzar un torque de 17 Nm, suficiente para acompañar tanto recorridos cotidianos como actividades más exigentes, entre ellas el trote.
Otra de las funciones es NeuroSync Technology, encargada de registrar y sincronizar la actividad del usuario. La información recopilada permite realizar un seguimiento de los movimientos y obtener métricas relacionadas con el desempeño, útiles para entrenamiento y monitoreo de la actividad física.
En cuanto a sus características físicas, los equipos tienen un peso de 2,4 kilogramos y una autonomía de tres a cuatro horas de uso continuo, lo que representa aproximadamente 12 kilómetros de recorrido. También cuentan con certificación IP5X de resistencia al polvo y pueden adaptarse a usuarios de entre 150 y 200 centímetros de estatura.
El desarrollo de estas tecnologías muestra cómo la inteligencia artificial y la robótica portátil están ampliando el campo de los exoesqueletos. Su uso ya no se limita a aplicaciones industriales y empieza a proyectarse hacia escenarios vinculados con la movilidad y las actividades de la vida diaria.
