La adopción de inteligencia artificial (IA) en las compañías de Latinoamérica se acelera, pero la capacidad organizativa para administrarla de manera efectiva aún no sigue el mismo ritmo. Una encuesta regional realizada por Defontana indica que el 40.8 % de las empresas ya implementa herramientas de IA en sus operaciones, mientras solo el 23.2 % afirma estar completamente preparada para manejarlas de forma eficiente.
“Muchas empresas ya utilizan inteligencia artificial en actividades puntuales, pero todavía no la integran dentro de su modelo operativo. La herramienta llegó antes que la gestión”, explica Rigoberto Caballero, Country Manager de Defontana en Perú.
A pesar de esta diferencia entre adopción y preparación, los beneficios comienzan a hacerse visibles. El 79.7 % de las empresas reconoce mejoras en eficiencia gracias a las herramientas digitales. Las aplicaciones más comunes incluyen análisis de información y generación de reportes (62.5 %), así como automatización de tareas repetitivas (60.4 %). Áreas como marketing (30.0 %) y atención al cliente (34.6 %) también han comenzado a integrar la IA.
“El problema surge cuando la adopción es aislada. Muchas empresas aplican inteligencia artificial por departamento, sin conectarla al flujo global del negocio. Cuando no se integra a la gestión empresarial, el retorno esperado se diluye”, advierte Caballero.
Para resolver esta brecha, diversas soluciones de gestión empresarial han incorporado agentes de IA que facilitan la operación diaria de las organizaciones. Defontana, por ejemplo, integra inteligencia artificial en su sistema, permitiendo que estas capacidades se vinculen directamente con los procesos operativos de la empresa.
Estos sistemas pueden anticipar la rotación de inventarios, identificar productos de baja demanda o prever necesidades de abastecimiento para evitar quiebres de stock, transformando la IA de un simple apoyo a un componente central del flujo de decisiones corporativas.
El informe también evidencia que el principal desafío está en la gestión interna. Aunque el 45.5 % de las compañías afirma estar familiarizada con los sistemas de gestión, únicamente el 17.4 % brinda capacitación formal en nuevas tecnologías, limitando la adopción real.
“La transformación digital no falla por software, falla por implementación. Sin entrenamiento ni objetivos claros, la inteligencia artificial queda en fase experimental y no se convierte en una herramienta de negocio”, enfatiza Caballero.
En Perú, el 46.5 % de las empresas ya ha incorporado IA en sus operaciones, pero solo el 14.0 % se considera totalmente preparado para gestionarla, mientras que el 60.5 % se percibe parcialmente listo para enfrentar estos cambios.
“Las empresas peruanas muestran entusiasmo por la IA, pero el verdadero valor se alcanza al acompañarla de procesos claros, métricas y formación del personal. Solo así la IA deja de ser un piloto aislado y se transforma en una herramienta de negocio sostenible”.
