La guerra electrónica incorpora sistemas más pequeños, móviles y desplegables para enfrentar las amenazas modernas. Indra Group presentó una solución basada en un dron cautivo que permite elevar sensores especializados y ampliar la capacidad de detección de comunicaciones en operaciones terrestres.
El equipo combina un cuadricóptero con tecnología de guerra electrónica y un vehículo táctico 4×4 que funciona como plataforma de despliegue. Gracias a esta configuración, los sensores pueden alcanzar más de 100 metros de altura y extender su radio de detección a varios kilómetros.
La solución está diseñada para localizar e identificar comunicaciones enemigas, incluyendo transmisiones de voz, enlaces de información y señales utilizadas para controlar aeronaves no tripuladas.
Según Indra Group, esta clase de sistemas responde a la evolución del escenario militar actual, donde existe una creciente demanda por herramientas más ligeras y cercanas al frente de operación, capaces de integrarse dentro de redes de información.
“Las lecciones aprendidas en Ucrania han llevado a los ejércitos a demandar un nuevo tipo de sistemas de guerra electrónica mucho más ligero, con un carácter más táctico y concebido para operar como nodo de una red”, señaló Belinda Misiego, responsable de Desarrollo de Negocio de Guerra Electrónica Terrestre en Indra.
Mientras los sistemas convencionales mantienen una función estratégica desde posiciones protegidas y con mayor potencia, las nuevas plataformas ligeras están pensadas para acercarse al adversario, desplegarse rápidamente y ser reemplazadas con mayor facilidad si resulta necesario.
La compañía trabaja en una familia de soluciones compatibles con drones de diferentes tamaños, vehículos terrestres no tripulados y vehículos tácticos, con una arquitectura común que facilita su adaptación entre plataformas.
Estos equipos pueden funcionar de manera autónoma o conectarse con otros sensores mediante redes distribuidas, permitiendo enviar información hacia centros de mando y mejorar la respuesta operacional.
Otro elemento diferencial es IndraMind, una plataforma que añade capacidades cognitivas avanzadas para analizar y combinar información procedente de distintos sensores. Esta tecnología busca simplificar la interacción con los sistemas y facilitar su uso por parte del personal militar.
Entre sus funciones también se encuentra la traducción automática en tiempo real de comunicaciones interceptadas en diferentes idiomas, una capacidad que puede agilizar el análisis de información en escenarios internacionales.
Con esta línea de desarrollo, Indra Group continúa ampliando sus capacidades en guerra electrónica aplicada a dominios terrestres, aéreos y navales, con soluciones que incluyen sistemas de mando y control, estaciones desplegables, inteligencia de señales y tecnologías de protección frente a amenazas electrónicas.
