Reducir las visitas al grifo, disminuir el ruido durante la conducción y aprovechar mejor la energía son algunas de las características que explican el creciente interés por los automóviles híbridos en el Perú.
De acuerdo con Kia, representada en el Perú, por Astara, su tecnología combina dos sistemas de propulsión, uno a gasolina y otro eléctrico, que trabajan de manera coordinada para adaptarse a las condiciones del camino. En el tránsito urbano, donde las detenciones y los arranques son frecuentes, el motor eléctrico puede asumir parte de la conducción y contribuir a disminuir el consumo de combustible.
Asimismo, su funcionamiento a bajas velocidades favorece desplazamientos más silenciosos y con menores vibraciones. A estas ventajas se suma una reducción de las emisiones contaminantes frente a los vehículos que utilizan exclusivamente motores de combustión. El aprovechamiento energético también cumple un papel importante: durante las frenadas y desaceleraciones, un mecanismo regenerativo recupera parte de la energía y la utiliza para recargar la batería, por lo que no es necesario enchufar el vehículo.
Su configuración permite desenvolverse tanto en recorridos cotidianos como en desplazamientos de larga distancia. Como referencia de su autonomía, pruebas de carretera efectuadas por el fabricante registraron recorridos superiores a los 840 kilómetros en uno de estos modelos y a los 710 kilómetros en otro.
