La inteligencia artificial está dejando de ser percibida como una herramienta exclusiva de especialistas para convertirse, cada vez más, en una competencia vinculada con las posibilidades de desarrollo profesional. En Lima, sin embargo, esta valoración convive con una importante falta de experiencia y preparación para utilizarla.
El 62% de los limeños cree que quienes no aprendan a manejar herramientas de IA tendrán menos oportunidades laborales en el futuro, de acuerdo con los hallazgos de Ipsos para la Escuela de Educación Superior Cibertec. Pero el nivel de uso todavía está lejos de esa percepción: el 51% señala que nunca ha empleado estas herramientas en su trabajo o estudios.
La distancia entre reconocer su importancia y saber utilizarla constituye uno de los principales desafíos para empresas e instituciones educativas. El reto consiste en transformar el interés por la inteligencia artificial en competencias que puedan aplicarse en situaciones concretas del entorno laboral.
Jorge Cáceres, director de Formación Continua de Cibertec, considera que el mercado está cambiando la forma en que valora las habilidades digitales. “Hace algunos años, usar herramientas digitales era un diferencial; hoy se está convirtiendo en un requisito. La IA es percibida como una competencia necesaria para desenvolverse en distintos ámbitos laborales, independientemente de la profesión o el sector”, explica.
Los propios encuestados reconocen que todavía existe una brecha de preparación. Apenas el 10% afirma sentirse muy preparado para utilizar IA en el trabajo y otro 38% se considera algo preparado. En cambio, el 50% manifiesta estar poco o nada preparado para incorporar estas herramientas en sus actividades laborales.
El escenario es especialmente marcado entre los distintos grupos de edad. El 75% de las personas de 18 a 25 años se siente preparado para utilizar IA en el trabajo, mientras que entre quienes tienen 43 años o más la cifra llega solo al 29%. En este último grupo, además, el 66% nunca ha utilizado herramientas de inteligencia artificial.
“La encuesta muestra una situación interesante: muchas personas entienden que esta herramienta inteligente será importante para su futuro profesional, pero al mismo tiempo reconocen que aún no se sienten preparadas para utilizarla. Esto evidencia la necesidad de impulsar procesos de capacitación y aprendizaje continuo que permitan cerrar las brechas digitales”, sostiene Cáceres.
El especialista considera que la discusión debe superar la cuestión del acceso a la tecnología. El siguiente paso es desarrollar las capacidades necesarias para aprovecharla en cada actividad profesional.
Con ese propósito, Cibertec, mediante su área de Formación Continua, ofrece cursos cortos de inteligencia artificial aplicada para profesionales de diferentes sectores. Los programas no requieren conocimientos técnicos previos y se enfocan en el uso práctico de estas herramientas para resolver situaciones reales del trabajo.
La premisa, según Cáceres, es que aprender IA no significa únicamente conocer su funcionamiento, sino entender cómo puede utilizarse en el contexto específico de cada profesión.
El cambio también está modificando el perfil que demanda el mercado laboral. “La inteligencia artificial no reemplaza el criterio, la creatividad o la capacidad de resolver problemas. Por el contrario, está impulsando la necesidad de que las personas desarrollen nuevas capacidades y aprendan a trabajar junto a estas herramientas. Quienes se adapten más rápido tendrán mayores oportunidades para crecer profesionalmente”, concluye Cáceres.
Así, la diferencia entre quienes incorporen la IA y quienes no lo hagan podría estar menos relacionada con conocer la tecnología que con la capacidad de utilizarla para mejorar decisiones, resolver problemas y aportar valor en el ejercicio de cada profesión.
