La evolución del hardware para PC, especialmente con tarjetas gráficas y componentes de mayor consumo, requiere fuentes de alimentación más eficientes y preparadas para nuevos estándares. La nueva serie apuesta por seguridad, bajo nivel acústico y estabilidad energética.
Los usuarios que ensamblan computadoras de alto desempeño enfrentan un desafío cada vez mayor: contar con una fuente capaz de entregar energía constante, soportar componentes avanzados y mantener un funcionamiento eficiente. Bajo esta necesidad surge una nueva línea de fuentes modulares para PC que combina potencia, compatibilidad tecnológica y sistemas de protección orientados a la estabilidad.
La propuesta está disponible en tres capacidades: 1000W, 850W y 750W, permitiendo cubrir desde configuraciones convencionales hasta equipos con mayores demandas de energía. Hernán Chapitel, Director de Ventas para Latinoamérica de ASRock, destacó que el objetivo principal es ofrecer una solución confiable para quienes buscan rendimiento profesional sin elevar excesivamente el presupuesto.
“Estas fuentes cubren con solidez las necesidades esenciales de las computadoras actuales, ofreciendo soporte de hardware de alta calidad a un precio competitivo”, comentó Chapitel.
La nueva familia está preparada para las plataformas más recientes gracias a su compatibilidad con ATX 3.1 y PCIe 5.1, estándares diseñados para acompañar la evolución de las tarjetas gráficas modernas. El uso de cables 12V-2×6 permite entregar energía de forma adecuada a estos componentes, mientras que el conector de doble color facilita comprobar que la instalación fue realizada correctamente.
Uno de los puntos fuertes de esta serie es la eficiencia energética. Los equipos cuentan con certificación 80 PLUS Gold y Cybenetics Gold, alcanzando más del 90% de eficiencia en la conversión de energía. Esto permite reducir pérdidas energéticas y mejorar el aprovechamiento de la electricidad utilizada por el sistema.
La estabilidad también se refuerza mediante la tecnología de compensación de voltaje +5V (5V BOOST), diseñada para mantener un suministro constante ante diferentes niveles de carga. Además, los condensadores japoneses de alta calidad con resistencia térmica de hasta 105 °C aportan mayor vida útil y confiabilidad en el funcionamiento prolongado.
A nivel interno, la combinación de la topología LLC y el sistema DC-DC proporciona una administración más precisa del voltaje y una salida energética más limpia. Esta arquitectura resulta especialmente relevante en equipos que utilizan procesadores y tarjetas gráficas de última generación, donde la estabilidad eléctrica es clave para evitar interrupciones o pérdidas de rendimiento.
Otro elemento diferenciador es el enfoque en la reducción del ruido. La incorporación de un ventilador de 135 mm con rodamiento dinámico de fluidos y diseño de aspas axiales estriadas permite mejorar la refrigeración manteniendo una operación silenciosa.
Las evaluaciones de Cybenetics LAMBDA ubican a los modelos de 1000W y 850W con certificación A+, mientras que la versión de 750W alcanza A++, posicionándolos como alternativas orientadas a usuarios que buscan equipos potentes con menor impacto acústico.
Con la incorporación de estas características, la nueva serie busca responder a un mercado donde la eficiencia, la compatibilidad con nuevas tecnologías y la estabilidad energética se han convertido en factores esenciales para construir computadoras preparadas para el futuro.
