Las campañas de comercio electrónico tipo cyber en el Perú se desarrollan en un entorno cada vez más mediado por tecnología, donde la forma en que los consumidores toman decisiones ha cambiado de manera significativa. Un estudio reciente de EY advierte que la competencia entre marcas ya no ocurre en igualdad de condiciones, incluso cuando los productos ofrecen descuentos similares.
El informe EY State of Consumer Products 2026 señala que las plataformas digitales, los algoritmos y los sistemas de inteligencia artificial están influyendo directamente en el proceso de compra, al filtrar y priorizar productos antes de que el consumidor pueda ver todas las opciones disponibles.
Este mecanismo implica que la decisión de compra se construye sobre un subconjunto reducido de alternativas, lo que redefine por completo la forma en que las marcas deben competir en entornos digitales.
El estudio, que recoge la opinión de más de 850 ejecutivos en 24 mercados, identifica que el reto principal ya no está únicamente en el precio, sino en lograr presencia dentro de los sistemas que determinan qué productos son visibles para el usuario.
En este contexto, Marco Orbezo, socio de Consultoría de EY Perú, sostiene que la visibilidad digital se ha convertido en un factor decisivo en campañas de alto volumen como los cyber.
El especialista explica que las marcas deben enfocarse en cómo son presentadas dentro de los entornos digitales donde ocurre la decisión de compra, más allá de la estrategia tradicional basada únicamente en descuentos.
“En campañas masivas como los cyber, donde hay múltiples ofertas al mismo tiempo, las marcas ya no solo compiten por precio, sino por lograr la visibilidad en los entornos digitales que influyen en la decisión del consumidor. Si no aparecen ahí, la compra puede ocurrir sin que hayan sido siquiera consideradas. El desafío para las empresas durante los cyber es asegurar que sus productos estén bien posicionados en estos entornos digitales, donde la visibilidad es clave para concretar una venta”, afirmó Orbezo.
El informe también destaca que el comportamiento del consumidor está evolucionando hacia una mayor dependencia de asistentes digitales y sistemas automatizados que seleccionan productos según criterios específicos, reduciendo el universo de opciones visibles.
A pesar de este cambio, la preparación de las empresas aún es limitada. Solo el 11% cuenta con una integración real entre ventas y marketing como motor de crecimiento, y apenas el 15% tiene datos comerciales completamente integrados para su uso transversal.
Esta desconexión impacta directamente en su capacidad de adaptación en campañas intensivas como los cyber, donde la velocidad de respuesta es crucial. Finalmente, aunque casi la mitad de los ejecutivos reconoce el valor estratégico de influir en los algoritmos de recomendación, una proporción mucho menor se siente preparada para ejecutar esa estrategia en el corto plazo.
