La inteligencia artificial está emergiendo como una de las herramientas más prometedoras para transformar la atención médica, pero su implementación a gran escala aún enfrenta importantes obstáculos regulatorios y operativos.
Así lo revela el más reciente Informe Readiness para el Sector Salud, elaborado por Kyndryl, que analiza el nivel de preparación de las organizaciones sanitarias frente a la integración de tecnologías avanzadas en sus procesos clínicos y administrativos.
El estudio indica que los proveedores de salud están adoptando cada vez más soluciones basadas en IA con el objetivo de modernizar la atención al paciente, optimizar procesos médicos y responder a un entorno cada vez más complejo y regulado.
Sin embargo, la investigación también evidencia una brecha creciente entre la ambición tecnológica de las organizaciones y su capacidad para desplegar estas soluciones de manera segura.
Más pilotos que implementaciones reales
Uno de los datos más reveladores del informe muestra que el 76 % de las organizaciones sanitarias dispone actualmente de más proyectos piloto de inteligencia artificial de los que puede escalar en operaciones reales.
A esto se suma la presión regulatoria. El 55 % de las instituciones manifiesta preocupación por mantenerse al día con la evolución de las políticas y normativas del sector, mientras que apenas el 30 % considera estar preparada para adaptarse a dichos cambios.
Además, el 31 % de los líderes del sector identifica los requisitos regulatorios y de cumplimiento como una barrera importante para avanzar desde la fase experimental hacia una adopción plena de la inteligencia artificial.
Automatizar el cumplimiento normativo
Para enfrentar este desafío, Kyndryl ha desarrollado una nueva capacidad basada en el modelo policy as code, que busca convertir las reglas regulatorias y los controles operativos en políticas automatizadas que puedan integrarse directamente en los sistemas digitales.
Este enfoque permite que los flujos de trabajo de IA agéntica operen bajo reglas predefinidas, facilitando la trazabilidad, la auditoría y el cumplimiento normativo a medida que estas tecnologías se integran en los entornos clínicos.
Christine Landry, vicepresidenta global de Salud de Kyndryl Consult, señaló que el cumplimiento normativo debe formar parte del diseño inicial de las plataformas digitales y no incorporarse posteriormente.
Según explicó, la integración de políticas regulatorias, de seguridad y de gobernanza dentro de los propios sistemas tecnológicos no solo fortalece el cumplimiento, sino que también mejora la resiliencia operativa frente a amenazas cibernéticas y riesgos asociados a la privacidad de los datos.
Impulso a la innovación sanitaria
En paralelo, la compañía mantiene diversas iniciativas de colaboración con instituciones de salud y centros de investigación para promover el uso responsable de la inteligencia artificial.
Entre ellas destaca el proyecto desarrollado junto al Servei de Salut de les Illes Balears, orientado a crear una plataforma de IA capaz de apoyar análisis clínicos y genómicos avanzados, con el objetivo de acelerar diagnósticos médicos.
Asimismo, la empresa anunció una alianza con los Civic Health Innovation Labs de la Universidad de Liverpool, que busca explorar tecnologías sanitarias de nueva generación y desarrollar modelos que permitan transformar la innovación en soluciones de salud escalables, resilientes y centradas en el paciente.
