La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta de apoyo en las aseguradoras. Hoy, coordina procesos enteros, desde evaluar siniestros hasta prevenir fraudes, cambiando la manera en que opera la industria.
David Soto de Softtek identifica tres tendencias clave: automatización avanzada, seguridad y gobernanza de IA, y servicios personalizados para clientes.
La automatización evoluciona con la IA agéntica, que conecta distintas áreas para cumplir objetivos mayores. Según Soto, esto se parece a “una fábrica de decisiones”, donde la participación humana se limita a casos de riesgo o requerimientos regulatorios.
Con la mayor autonomía de la IA, surge la necesidad de gobernanza y control. Esto implica asegurar calidad, monitoreo auditable, gestión de datos y cumplimiento de regulaciones cada vez más estrictas, como el AI Act europeo de 2026.
En cuanto a los clientes, la IA permite ofrecer experiencias más personalizadas y coherentes. Sistemas digitales y agentes humanos deben compartir información en tiempo real para garantizar consistencia en la atención.
Soto concluye que el sector de seguros está en plena transformación: ahora es más parecido a una empresa tecnológica que gestiona riesgos bajo estrictas normas. La clave del éxito será operar la IA de manera integrada, segura y rentable.
