El mercado de monitores para videojuegos suma una nueva propuesta enfocada en rendimiento extremo y fidelidad visual, con un modelo de 27 pulgadas que integra resolución QHD, tecnología IPS y una tasa de refresco de hasta 400 Hz.
El dispositivo apunta al segmento competitivo, donde la velocidad de respuesta y la estabilidad de imagen son factores determinantes. El desarrollo busca ofrecer un equilibrio entre fluidez y precisión cromática en un mismo panel.
El equipo utiliza tecnología Fast IPS, lo que permite mantener altos niveles de rendimiento sin comprometer la reproducción de color ni los ángulos de visión. Además, incorpora cobertura del 99% del espectro DCI-P3 y certificación VESA DisplayHDR 400, lo que mejora la profundidad tonal y la calidad general de la imagen.
También suma compatibilidad con AMD FreeSync Premium, orientada a reducir cortes y mejorar la sincronización en escenas de acción rápida.
En diseño, el monitor incorpora una estética inspirada en ciencia ficción y un soporte con antena Wi-Fi integrada capaz de potenciar la señal inalámbrica hasta 7 dBi, con el objetivo de estabilizar la conectividad durante el juego.
Entre sus herramientas para gamers se incluyen funciones como overdrive ajustable, modos preconfigurados, mejoras de visibilidad en zonas oscuras, superposición de mira y monitoreo de tasa de refresco en pantalla.
La línea se complementa con un modelo de 32 pulgadas QHD a 180 Hz, orientado a usuarios que priorizan una experiencia más amplia e inmersiva, manteniendo la integración de conectividad mejorada.
