La irrupción de la inteligencia artificial generativa transforma la forma en que los profesionales de comunicación y marketing desarrollan su labor en Perú. Talana reporta que casi la mitad de los profesionales (44%) ya integra plataformas como ChatGPT, Gemini o Perplexity en sus rutinas diarias, utilizando estas herramientas para mejorar la eficiencia, optimizar contenido y dedicar más tiempo a decisiones estratégicas. Lejos de amenazar el empleo, la IA se perfila como un complemento que potencia la creatividad y la capacidad crítica del comunicador.
Diego Salazar, especialista y cofundador de PRenseable, explica que estas plataformas funcionan como asistentes permanentes, apoyando la investigación preliminar, la generación de borradores, la adaptación de mensajes a diferentes audiencias y la identificación de tendencias. “La IA libera al profesional de tareas mecánicas, permitiéndole concentrarse en la estrategia y en la conexión genuina con su público”, afirma.
Aun así, Salazar advierte que la planificación integral, la interpretación de matices culturales y las decisiones editoriales complejas permanecen exclusivamente humanas. Los comunicadores continúan siendo esenciales para transformar la información en estrategias efectivas y para garantizar la coherencia y el impacto del mensaje.
El dominio de estas herramientas ha demostrado mejorar la empleabilidad y las oportunidades salariales de los profesionales que saben integrarlas con pensamiento crítico y experiencia. “El valor del comunicador reside en su capacidad de convertir información procesada por IA en decisiones estratégicas”, destaca el experto.
Además, la ética se vuelve un criterio indispensable. La supervisión humana, la verificación de datos, el respeto al derecho de autor y la transparencia en el uso de IA consolidan la confianza del público, reforzando que la inteligencia artificial es un instrumento que complementa, pero nunca sustituye, la visión profesional y el criterio editorial del comunicador.
