La congestión vehicular continúa siendo uno de los principales desafíos para la capital peruana, que figura entre las cinco ciudades más congestionadas de Latinoamérica, según el Índice de Tráfico Global de TomTom 2024. Este cuello de botella urbano impacta de manera directa en la productividad de empresas y en la competitividad de Lima como ciudad.
Frente a ello, el GPS de Tracklink se presenta como una solución tecnológica de alto valor estratégico. Sus funciones de monitoreo en tiempo real permiten a las empresas del sector transporte y logística gestionar mejor sus flotas, evitar recorridos innecesarios y asegurar el cumplimiento de horarios. El resultado: reducción de hasta un 15% en costos operativos y mejoras del 20% en puntualidad.
El impacto se extiende también al transporte público, donde la trazabilidad de unidades en tiempo real mejora la seguridad y brinda confianza a los usuarios. La información precisa se convierte así en una ventaja competitiva que diferencia a las empresas y eleva el estándar de servicio en una ciudad donde los retrasos son la norma.
“El tráfico no desaparecerá de inmediato, pero las herramientas digitales como el GPS Tracklink permiten tomar decisiones más inteligentes y eficientes. Esa es la verdadera innovación: transformar un problema estructural en oportunidades de mejora continua”, afirmó el gerente general de la empresa.
En tiempos en que la movilidad urbana demanda soluciones disruptivas, el GPS Tracklink se consolida como una pieza clave para modernizar la gestión del transporte y avanzar hacia una Lima más conectada y competitiva.
