La incorporación de inteligencia artificial y análisis de datos en la gestión del talento comienza a ser vista con mayor naturalidad por los trabajadores peruanos, aunque no exenta de reservas. Un estudio de Talana, evidencia que existe una alta disposición a ser evaluados mediante herramientas digitales, marcando un punto de inflexión en la cultura laboral del país.
Los resultados muestran que más del 70% de los profesionales se siente cómodo con evaluaciones apoyadas en tecnologías avanzadas, una señal clara de apertura hacia modelos de gestión más tecnificados y orientados a la objetividad. Esta tendencia acompaña el proceso de transformación digital que ya atraviesa gran parte del tejido empresarial peruano.
Según cifras oficiales, la mayoría de las empresas medianas y grandes del país ha integrado soluciones digitales en funciones clave, con Recursos Humanos como una de las áreas con mayor avance. En ese escenario, la analítica de datos aplicada a personas emerge como una herramienta con potencial para mejorar la toma de decisiones y alinear el desempeño individual con los objetivos corporativos.
No obstante, la aceptación no implica confianza absoluta. Un porcentaje significativo de trabajadores aún mantiene dudas sobre la equidad de las decisiones automatizadas, lo que subraya la necesidad de fortalecer la transparencia y la comunicación interna sobre cómo se recolectan, procesan y utilizan los datos laborales.
Estudios regionales coinciden en que el mayor reto de la digitalización del empleo en Hispanoamérica es generar legitimidad en el uso de la inteligencia artificial, especialmente en procesos sensibles como evaluaciones, promociones o contrataciones. La clave, advierten los expertos, está en explicar con claridad los criterios y garantizar un uso responsable de la información.
En el caso peruano, el análisis de datos en Recursos Humanos se emplea hoy principalmente como una herramienta de apoyo para ordenar información y reducir sesgos, más que como un sistema predictivo orientado a anticipar riesgos o detectar talento clave. Esta brecha representa, al mismo tiempo, un desafío y una oportunidad para las organizaciones que buscan dar un salto cualitativo en su gestión interna.
Reportes internacionales sobre el futuro del trabajo señalan que las compañías que logran integrar analítica avanzada en la gestión de personas alcanzan incrementos relevantes en productividad y mejores niveles de retención, consolidando la idea de que la tecnología, bien utilizada, puede convertirse en un aliado estratégico para el desarrollo organizacional.
