El sector de servicios públicos en Hispanoamérica vive un momento decisivo. Con redes envejecidas, fenómenos climáticos extremos y una brecha digital creciente, las utilities buscan soluciones capaces de garantizar continuidad, eficiencia y satisfacción al cliente. La inteligencia artificial (IA) aparece como la respuesta más prometedora, y su adopción masiva ya es una realidad en la región.
El informe Digital Utility de McKinsey advierte que la digitalización podría ahorrar hasta un 25 % en gastos operativos y mejorar hasta un 40 % indicadores clave de desempeño. Por su parte, Gartner revela que el 94 % de los CIO del sector planea aumentar sus presupuestos en IA para 2025, con un incremento promedio cercano al 40 %. “Estamos ante una revolución silenciosa que transformará el modo en que se producen, distribuyen y consumen los servicios básicos”, asegura un analista citado en el estudio.
Una de las innovaciones más disruptivas viene de la mano de Open y su plataforma Smartflex. Se trata de una solución integral diseñada para responder a las necesidades complejas de las utilities eléctricas, de gas y agua. Con Smartflex, las empresas logran digitalizar al 100 % su atención al cliente, automatizar comunicaciones y reducir hasta un 30 % sus costos de campo y emisiones de carbono.
El componente más llamativo son los agentes digitales inteligentes, que superan el concepto de chatbot tradicional. Son sistemas capaces de procesar información en tiempo real y dar recomendaciones precisas para optimizar operaciones comerciales y técnicas. Esto ha permitido que las empresas usuarias reduzcan hasta en un 80 % los tiempos de atención posventa y mejoren la satisfacción de los clientes con interacciones personalizadas y proactivas.
Además, Smartflex abre la puerta a la transición energética. Gracias a su catálogo configurable, las utilities pueden lanzar nuevos productos y servicios de energía adaptados a cada país, desde soluciones de eficiencia energética hasta esquemas de generación distribuida.
“El gran valor de la IA está en su capacidad de hacer visibles patrones ocultos y traducirlos en acciones inmediatas”, afirma un vocero de Open. “Eso nos permite no solo ser más eficientes, sino también construir un futuro más sostenible para la región”.
En un contexto en el que la digitalización ya no es opcional, la IA se consolida como el motor que redefine la gestión de los servicios públicos en Hispanoamérica. Lo que antes era una aspiración tecnológica, hoy se convierte en una estrategia imprescindible para garantizar resiliencia y confianza en el suministro básico de millones de personas.
