La adopción de pagos digitales en Perú sigue enfrentando barreras significativas. Según la 7ª edición de Pulso, estudio regional sobre tendencias en pagos digitales elaborado por Topaz, más del 50 % de instituciones financieras indica que pequeñas empresas y negocios informales todavía tienen dificultades para implementar estos métodos, reflejando un freno estructural en la digitalización del país.
Entre los principales obstáculos identificados, el 67 % de líderes financieros apunta a la desconfianza frente al fraude y la limitada alfabetización digital de los usuarios no bancarizados. Esta brecha se traduce en un crecimiento desigual de la adopción, pese a la ampliación de la oferta de servicios digitales.
El contraste regional es notable. Mientras Bolivia (86 %), Paraguay (79 %), Argentina (68 %) y Brasil (62 %) han masificado los pagos QR, en Perú menos de cuatro de cada diez instituciones los ofrecen. Esta situación limita la digitalización del comercio y evidencia que el efectivo sigue siendo predominante en gran parte del país.
Jorge Iglesias, CEO de Topaz, enfatiza que la seguridad y la confianza del usuario son factores determinantes: “Fortalecer la protección de las transacciones sin complicar la experiencia será clave para consolidar la adopción digital”. En este sentido, la inversión local prioriza billeteras móviles, mientras que otros países de la región centran sus esfuerzos en ciberseguridad y prevención del fraude.
Otro desafío crítico es la infraestructura: el 30 % de las entidades peruanas señala la falta de interoperabilidad como un obstáculo para expandir pagos instantáneos y mejorar la experiencia del cliente. La inteligencia artificial se perfila como un aliado estratégico, ofreciendo capacidades de detección temprana de fraude, autenticación avanzada y reducción de riesgos, apoyando la expansión de la digitalización y la confianza en el ecosistema financiero.
