El incremento de los delitos informáticos está transformando la estrategia de seguridad del sistema financiero peruano. De acuerdo con la Policía Nacional, solo en los primeros meses de 2025 se han registrado 4,349 denuncias por fraudes digitales, una cifra que evidencia la sofisticación creciente de los ciberdelincuentes. Ante este escenario, los bancos están adoptando soluciones basadas en inteligencia artificial (IA) que permiten detectar y neutralizar amenazas antes de que impacten al usuario.
La IA ha revolucionado los sistemas antifraude al analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real y reconocer patrones sospechosos con una precisión imposible para los métodos tradicionales. “La prevención es hoy el nuevo paradigma: la IA permite bloquear operaciones irregulares antes de que se concreten”, señala Jorge Iglesias, CEO de Cobis Topaz.
Entre las principales amenazas que enfrenta el sector se encuentran el phishing, el carding, las apps falsas y el vishing, técnicas que han evolucionado con el auge de las plataformas digitales. Sin embargo, la combinación entre aprendizaje automático y educación del cliente se ha convertido en la mejor defensa. Iglesias destaca la importancia de hábitos digitales seguros: no acceder a enlaces desconocidos, habilitar notificaciones bancarias, usar contraseñas únicas, verificar la autenticidad de las apps y desconfiar de llamadas no oficiales.
La sinergia entre tecnología y cultura preventiva está redefiniendo el ecosistema financiero peruano. A medida que los bancos adoptan arquitecturas de IA más sofisticadas y los usuarios se vuelven más conscientes de los riesgos digitales, el país avanza hacia un modelo de seguridad bancaria inteligente y adaptable que protege tanto la economía como la confianza de los ciudadanos.
