El mayor reto que tienen las industrias en América Latina es modernizar sus procesos, sistemas y tecnologías con el fin de mitigar los posibles riesgos y desarrollar protocolos que permitan enfrentar los desafíos que preocupan a Gobiernos y sus ciudadanos.
Existe un punto en el que coinciden todos los países de la región y es la prioridad que deben tener entidades públicas y privadas para garantizar la seguridad en cualquier escenario posible. Iniciando por la banca, las instituciones educativas, hasta operaciones en minería, petróleo y gas, una herramienta crítica y determinante son las soluciones en Control de Acceso.
Para Luis Carlos Delcampo, LATAM Product Marketing Manager de Johnson Controls, contar con un sistema de control de acceso que sea fácil de operar, escalable en el tiempo, que sea flexible para integrarse a otras soluciones y capaz de adaptarse a las exigencias y cambios de escenarios, que cuente con plataformas móviles para su uso mediante tabletas y teléfonos inteligentes, es el primer paso para alcanzar la operación eficiente y segura de las instalaciones.
“Para nosotros es prioridad modernizar las soluciones de control de acceso para lograr mayores beneficios en materia de seguridad, garantizando la protección de personas y patrimonios; por ello invertimos grandes recursos en innovación de productos y soluciones que se incorporan al portafolio disponible en América Latina, logrando siempre los mejores resultados para nuestros clientes”, puntualiza Delcampo.
Gracias a estos esfuerzos, la tecnología ha permitido que estas soluciones sean cada vez más personalizadas y mediante procesos y protocolos altamente seguros, el acceso a las diferentes áreas de una instalación este plenamente bajo control.
Actualmente existen múltiples tipos de control de acceso, entre ellos: electrónico, físico y biométrico. Todos ellos ofrecen niveles distintos de seguridad, dependiendo de la infraestructura a ser salvaguardada.
Control de acceso biométrico con inteligencia artificial
Este tipo de soluciones que antes veíamos como futuristas, son una realidad hoy en día y su consumo se ha acelerado como consecuencia de la pandemia donde se identificó que reducir el contacto es un factor primordial de la seguridad en los puntos de control de acceso.
Los sistemas de biometría permiten el reemplazo de las tarjetas de control de acceso o las claves en teclado por la identificación vía huellas digitales, el iris, el rostro u otros atributos físicos determinados al momento de la codificación. Su característica fundamental es que ofrece una mayor seguridad en vista de que los datos no pueden ser compartidos ni copiados de forma alguna. Además, pueden integrarse fácilmente a un sistema de control de acceso existente.
Con el paso del tiempo y con la ayuda de la tecnología, los sistemas de control de acceso se han hecho cada vez más automatizados, permitiendo al personal de seguridad observar detalladamente lo que sucede y otorgándoles una mayor capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.
